4

Veo que es un error muy frecuente en español añadir una s final a la segunda persona del singular del pretérito perfecto de cualquier verbo: comistes en lugar de comiste, fuistes en lugar de fuiste, etc. Sin embargo, entiendo que es algo comprensible dada la siguiente tabla:

SEGUNDA PERSONA DEL SINGULAR DE LOS TIEMPOS VERBALES
----------------------------------------------------

PRESENTE                 Comes/Comés
PRETÉRITO IMPERFECTO     Comías
PRETÉRITO PERFECTO       Comiste
FUTURO                   Comerás
CONDICIONAL              Comerías

PRESENTE SUBJ.           Comas
PRETÉRITO IMPERF. SUBJ.  Comieras/Comieses
FUTURO SUBJ.             Comieres

IMPERATIVO               Come/Comé

Si nos fijamos, todas las formas verbales a excepción de las del pretérito perfecto y el imperativo acaban en s. El imperativo no veo que dé problemas (tal vez salvo en el caso de ves en lugar de ve), pero el pretérito perfecto es muy dado a que se le añada esa s de más, tanto en la expresión hablada como en la escrita.

Mi pregunta es: ¿de dónde proviene esa forma verbal concreta, y por qué carece de s final cuando todos los demás tiempos la tienen? ¿Es posible que originalmente ese tiempo verbal tuviera la s final y se perdiera por el camino? ¿O nunca la ha tenido?

5

Parece ser que ya desde el origen de los tiempos (es decir, desde el latín), el pretérito perfecto no acababa en s en la segunda persona del singular. De hecho la segunda persona del plural era igual que la segunda persona del singular con una s añadida al final. Por ejemplo, del verbo amare (he destacado en negrita la segunda persona del singular y del plural):

amavi, amavisti, amavit, amavimus, amavistis, amaverunt

En la página 63 de la Gramática castellana, de Antonio de Nebrija, vemos que, en el año 1492, las conjugaciones del verbo amar en español eran (negritas mías):

ame, amaste, amo, amamos, amastes, amaron

es decir, todas las personas eran ya como las actuales, excepto la segunda persona del plural, qué seguía siendo como la segunda persona del singular con una s añadida al final.

En la Primera gramática de la RAE (página 93), vemos que las formas del pretérito perfecto eran ya en el año 1771 como son hoy (negritas mías):

amé, amaste, amó, amamos, amasteis, amaron

Buscando en la hemeroteca digital de la BNE, aparecen 1041 resultados de hicistes frente a 48811 de hiciste. En algunas de las obras donde aparece hicistes, también aparecen otros verbos conjugados en la segunda persona del singular del pretérito perfecto acabados en -ste.

Concluyo por tanto que la forma sin -s final de la segunda persona del singular del pretérito perfecto siempre ha sido la más común y la aceptada por las Gramáticas españolas, mientras que la forma incorrecta con -s probablemente es relativamente reciente. Aventuraría que la forma con -s surgió después de que la segunda persona del plural tomara la terminación -steis, porque antes de esto, las formas de singular y plural habrían sido indistinguibles.

1
  • 1
    Penny (2002) indica que las formas con -s en segunda persona singular aparecieron en "Old Spanish" (aunque no aporta definición ni fechas de "Old Spanish") como "cambio analógico" en imitación de todas las otras formas de segunda persona, que tenían -s. Describe la misma ambigüedad entre singular y plural a que se refiere 'wimi' en las formas anteriores del cambio de la plural de -es a -eis, causa de que la -s se suprimió. Después del cambio de la segunda, resurgió la forma con -s en singular, y continúa extremamente corriente en todas variedades del español menos la oficial ("standard"). , – cuevero Sep 13 '20 at 17:16

Your Answer

By clicking “Post Your Answer”, you agree to our terms of service, privacy policy and cookie policy

Not the answer you're looking for? Browse other questions tagged or ask your own question.