Additional to Alfredo's answer I would like to add some context.
You can answer as you can answer to any greeting. Be aware I am not a Mexican native speaker, although I have friends that come from Mexico.
Bien, gracias.
No mucho.
Nada
Super bien.
Super mal.
etc...
Now, as a bonus I tease my friends taking the phrase literal. Onda is wave. So to just pull their leg you can say:
¿Qué onda? - Coseno OR Tangente OR Coseno OR Cosecante OR Magnética [...]
You get it.
As an extra bonus:
The expression ¿Qué onda? is mostly used in Mexico and orignated from the literature current of the 1960's and 70's but has been used since 1940 more or less. "La onda" was referred to in this time to attitudes that where about rebellion against the status quo, against the burgueses and the rich class. A lot of influence coming from the USSR.
From the book "Onda y literatura de México" of Margo Glantz :
Editorial Siglo XXI, 1973
"De la jerga de los adolescentes de la clase media se desprende,
también, la incorporación, en los textos dela onda, de palabras tabú o
tabúes verbales que rayan en lo excesivo de su uso, como excesivo es
en el habla cotidiana del pueblo mexicano, en especial, en los
jóvenes. Al respecto narra García Saldaña su propia experiencia al
transitar por la generación de la onda: "en el principio fueron
palabras prohibidas, parecían formar el lenguaje de un terrorista, de
un anarquista, de un revolucionario de la nada" (1972: 48). La
intención con el empleo de estas palabras tabú era agredir y protestar
contra la clase social minoritaria dominante, así como, contra los
miembros de otras clases sociales que imitaban los modelos axiológicos
y morales de dicha clase social dominante: la burguesía: "ante el
pudor de la gente respetable, las palabras eran bombas que explotan
frente a su menguada, hipócrita moralidad" (García, 1972: 49). Así
demostraban su inconformidad, su rebeldía, su insatisfacción; actitud
imitada por aquella generación vanguardista de jóvenes
estadounidenses. Sin embargo con esta actitud, no solamente, herían a
una clase social sino que también manifestaban su repudio contra el
régimen dominante, contra el sistema de gobierno y su estructura
social: "para la Institución, la agitación de estos rebeldes no tiene
razón de ser. No pertenecen a la adolescencia y a la juventud
estudiosas, no se preparan para servir a la patria, no pretenden
funcionar dentro de la patria" (García, 1972: 50). De esta manera, el
frenetismo así como la insubordinación desgarradora, aprehendidos de
la generación beat, se ponen de manifiesto en nuestro país por medio
de la generación de la onda. Existió un vínculo entre esos escritores
y una forma de conducta, de vestir, de pensar, que dominó durante esa
época al mundo y por supuesto a nuestro país en una versión
nacionalizada: los hippies o hippitecas, en este caso, quienes
adoptaron la actitud de anticonvencionalismo concebida como una
respuesta a un sistema social dominante: el capitalismo. La tendencia
política por parte de los hippies mexicanos estuvo dirigida hacia el
sistema oponente: el socialismo. Tendencia política que alcanza a
filtrarse en algunas de las novelas de la onda, como forma también de
arraigarse en una forma de pensamiento que se opusiera al consumismo
capitalista...."