En español, tenemos una regla en la cual, generalmente, se puede tener fé. Si una palabra termina con -o, es masculina. Sin embargo, palabras que terminan en -e o -a también pueden ser palabras masculinas, pero una que termina con -o es masculina sin duda.
Existe la excepción en la palabra «mano». ¿Por qué es esto? ¿Cómo se originó esta excepción?